![]()
N° 0 / Junio 2004
|
Vaya uno a saber La paciencia agrícola El antepasado celta Esporádicamente explorador
de lunas Druida del centeno y las
manzanas Centinela del fuego de los
peces Vaya uno a saber La raza indómita y lunar La gente itinerante como
el viento El antepasado charrúa Uno con la luna y la
lluvia y los caballos Mordiéndose el dolor y la
traición Para reconquistar quizá en
silencio sus praderas Vaya uno a saber La esperanza decaída Agria en el cinismo Inyección de desaliento
donde caiga Abortando en la luz Sus pesadillas vermiformes Vaya uno a saber El misterio del pan La cualidad volátil de la
risa La paz de las naranjas La raíz superior de las
sorpresas La insensatez
antropológica de tanto gobernante Vaya uno a saber La soberbia del perro en
la oficina Los parásitos con uniforme
y reglamento Los virus publicitarios
comiéndote el cerebro La depresión tan
epidérmica La alegría como los sioux
en las reservaciones. Vaya uno a saber Los cambios que no cambian Los sabios que engañan sin
medida y a pedido Los inventores de la
muerte Y su legado de sangre seca
y sufrimiento El aire abusado, la
atmósfera corroída por demonios Los venenos industriales y
los caseros La persecución pertinaz de
lo que vive Las hienas oficiales
recorriendo las ruinas del mundo en limusina La fe tenebrosa en el
dinero Las patrañas atroces de
los diputados del miedo La porfiada insistencia de
los poetas sin embargo Las palabras cargadas de
guitarras Los almanaques generosos
quien pudiera El mirarnos las manos y no
tener ni idea El tiempo que no llega... Las profecías sagradas de
los locos El futuro imperfecto y
todos los que aún sueñan La luz universal De todos los
niños del planeta. César Barretto Luchini 2004 Volver |