Nº 4 / Abril 2006

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Energías complementarias

 

Ideas sueltas para pensar un Uruguay eco inteligente

 

Gustavo Ochoa

 

Resulta innecesario recordar que el precio del barril de petróleo ha aumentado tenazmente en el último año.  A pesar de los vaivenes propios del mercado, el barril de referencia superó la barrera de los US$50 a mediados del 2004 y se ha mantenido casi permanentemente por sobre este valor, oscilando entre 60 y 65 dólares en varias oportunidades durante el 2005. Es necesario que asumamos que hay muy pocas posibilidades de que este proceso se revierta y los pronósticos indican como probable que el barril alcance los US$80 en un plazo no mayor a dos años, en tanto el crecimiento de las economías de India y China y de los países occidentales no se detenga bruscamente, lo que no se prevé en el futuro inmediato.

Sacando cuentas rápidas, a fin de año veremos que el precio del barril estará un 50% respecto a su precio en enero 2004 y como el 55% de la energía consumida en Uruguay proviene del petróleo, en dos años nos habremos encarecido 25% en nuestro consumo de energía. Esta es una cifra que debe movernos el piso fuertemente, aunque pueda moderarse el impacto por el efecto contrario de la inflación en dólares. De hecho, se lo está moviendo al mundo. De nosotros depende el que respondamos proactivamente o que esperemos a que otros nos den soluciones que seguramente no serán las que minimicen nuestra dependencia.

En nuestro país, la matriz energética está basada en la quema de combustibles fósiles para transporte, agro e industria y en la energía eléctrica producida a partir de las represas hidroeléctricas y complementada por la energía producida por centrales térmicas, cuando éstas no dan abasto por falta de agua en los reservorios. Esta matriz energética se torna cada vez más insostenible a futuro por los precios de crudo por un lado, la falta de acuerdos claros y de largo plazo en el suministro de gas natural (principal sustituto en la estrategia gubernamental de los últimos años) y la situación climática que no permite continuidad en el funcionamiento de energía hidroeléctrica.

El nuevo gobierno se ha movido en varias auspiciosas direcciones en estos primeros meses, haciendo públicos una serie de anuncios importantes. Apenas iniciado el mandato, el país se vio atacado por una crisis de generación hidroeléctrica, acompañado de la verificación de que a pesar de las señales de buena voluntad, Argentina no iba a ser el proveedor de gas natural que se esperaba que fuera. Debido a esto, las primeras medidas del nuevo gobierno en este rubro se orientaron, en primer lugar, hacia la compra de centrales térmicas para respaldo de energía firme y, en segundo lugar, la campaña de ahorro energético, que una vez superado el déficit hídrico, dejó de estar en el foco de la atención. Esta campaña en sus orígenes no planteó la regulación del uso de productos, materiales y técnicas de construcción  térmicamente eficientes, a precios competitivos con los actuales, menos eficientes. Posteriormente se anunciaron medidas en esta dirección, de las cuales se sabe poco aun sobre su alcance y aplicación.

En pocos meses la temática del desarrollo de energías complementarias pasó a estar entre los temas de cobertura mediática, especialmente  los  proyectos relacionados con alcohol biocarburante producido en Artigas y mezclado en Paysandú y biodiesel, aun con menor nivel de definiciones. Ambos desarrollos tienen en ANCAP al actor principal. Hay otras propuestas para producir alcohol a base de cáscara de arroz, pero no está claro su nivel de concreción.

En el área de la generación distribuida de energía se han dado pasos hacia la cogeneración, a partir de convenios desarrollados con empresarios privados quienes le venderían energía a UTE quien continuaría monopolizando la transmisión y la distribución.

En materia de nuevas inversiones se destaca la licitación del parque eólico, también a comprar por UTE, que da un paso importante, aunque aun tímido dada la potencia nominal licitada (10 MW).

Todo lo reseñado significa un salto gigantesco para los pocos meses de gobierno, que muestra un buen rumbo hacia el cambio de la matriz energética. No obstante, pese a ser la primera vez que estos temas son tomados seriamente por un gobierno nacional, la distancia que nos separa de un desempeño excelente en el área de las energías complementarias al petróleo, estamos muy lejos. Muy lejos de lo que hoy están desarrollando los socios grandes del MERCOSUR, muy lejos de lo que hacen los países más adelantados del mundo en esta materia que no sólo son los países ricos y para confirmarlo es bueno navegar por la web para sorprenderse de lo que se está haciendo en otros lugares.

Parece claro -y la estrategia del gobierno así lo afirma al plantearse la importante inversión de las centrales térmicas de respaldo- que no es posible prescindir de la quema de combustibles fósiles en el corto plazo. Pero se debe incursionar con mayor decisión en instancias como las que ya está transitando este nuevo gobierno, buscando la incorporación de las energías renovables como complementarias al petróleo.

La generación de combustibles alternativos y de electricidad por vías renovables continúa teniendo como principales protagonistas a los entes del Estado con monopolios totales o parciales en materia de la generación o la distribución. La posibilidad de aprovechar energía térmica o eléctrica auto generada a nivel de la población es algo que hoy por hoy está aún fuera de la discusión.

Como resultado de esta situación, no existe un mercado para los pequeños equipos que los consumidores pueden utilizar a nivel domiciliario. La comercialización de tecnologías de cogeneración o de ahorro de energía a nivel domiciliario no salen de una escala de laboratorio, válidas como muestra de lo que se debería o se podría hacer, pero todavía a distancias insalvables de la posibilidad de generar un mercado, o de ingresar al mercado de consumo. Esta situación se manifiesta tanto en precio como en disponibilidad. Los equipamientos disponibles para los consumidores uruguayos son caros y extraños. Si alguien desea un calefón solar, no sabe donde ir a comprarlo y cuando lo encuentra, cuesta cinco veces lo que uno convencional. (En Israel ambos valen lo mismo para el consumidor y se consiguen en cualquier bazar). De igual forma si alguien desea un panel solar, no puede ir a buscarlo a una casa de electrodomésticos de plaza. Allí no trabajan ese tipo de equipos ni como curiosidad. Hoy por hoy, estufas, cocinas y calefones eléctricos convencionales se consiguen en los supermercados. No así con sus alternativos solares. Lo mismo ocurre si se desea comprar un generador eólico de última generación e instalarlo en la azotea. No existen empresas en plaza que comercialicen estos equipos a precios razonables. Pero si se desea colocar una antena parabólica, hay decenas de instaladores esperando su llamada.   De igual forma, no están disponibles todavía los biocombustibles, ni puros ni en mezclas, aunque se está hablando insistentemente de esa posibilidad a futuro.

En nuestro país, al menos en este período en que la industria ha sufrido un significativo deterioro, más del 40 % del consumo eléctrico es destinado a los consumos familiares y de comercios pequeños (asimilables a domésticos). Este es un campo donde se desarrollan muy bien las fuentes alternativas o renovables y donde es muy factible la generación de electricidad domiciliaria.

Dada la necesidad de disminuir la dependencia del petróleo, la estrategia debería  fomentar el desarrollo de mecanismos de generación distribuida permitiendo un ahorro vital en los momentos en que falta la hidroeléctrica y por otra parte, permitiendo la exportación de mayores cantidades de electricidad a nuestros vecinos cuando la energía hidroeléctrica alcanza. También es necesario continuar trabajando en el uso eficiente de la energía, actuando sobre los materiales de construcción, diseños y técnicas más eficientes térmicamente. Y para hacer realidad esta estrategia, el tema de las energías complementarias y el consumo racional de la energía deben dejar de ser tema de técnicos y pasar a ser un tema de políticos y economistas, de comercialización y oportunidades de negocios, de organismos reguladores y empresas.

Breve reseña de las energías alternativas en el mundo actual

Las energías llamadas alternativas o renovables y los materiales térmicamente eficientes han tenido un importante desarrollo en los últimos 25 años y podemos decir que en algunos casos han llegado a su mayoría de edad, o sea, han dejado de ser tecnologías experimentales para pasar a la etapa de elaboración de productos comerciales, a precios razonables.

Para fundamentar la última afirmación alcanza con pasar revista a la situación de estas tecnologías hoy día citando algunos fragmentos de una información mexicana (http://www.conae.gob.mx) publicada  por GEA Consultores en su sitio web (www.geaconsultores.com), intercalados con alguna información obtenida en el Plenario Iberoamericano de Energías Renovables que tuvo lugar en Montevideo, en Salón de Actos de  LATU en el mes de setiembre . 

... “Con un crecimiento de 38% a escala mundial (4,500 MW), 2000 fue un año excelente para la energía eólica. Con esto, la capacidad de generación de electricidad a partir de viento ha crecido a una tasa anual promedio de 30% en los últimos tres años. Por su parte, la Unión Europea cuenta con un acumulado de cerca de los 12,822 MW, donde Alemania se consolida como primer lugar con 6,113 MW. En Europa resalta el dinamismo que presenta la península ibérica, donde el mercado de las energías renovables se ha colocado entre los más importantes de Europa, justo detrás de Alemania y Dinamarca. Esto ha ocurrido, en buena medida, como resultado de una agresiva estrategia gubernamental de fomento de alternativas al petróleo y ha resultado en un crecimiento exponencial, duplicándose la capacidad instalada cada año. De esta manera, de una potencia eólica instalada en 1996 de 216 MW, se alcanzó una capacidad acumulada de 2,900 MW para 2001. Resalta, en particular, la provincia española de Navarra, la cual posee la industria eólica de más rápido crecimiento en el mundo ya que, partiendo de cero capacidad de este tipo, pasó a obtener 23% de su electricidad del viento en menos de tres años”. En Navarra, agregamos, el 100 % de la energía generada proviene de fuentes renovables (el resto de su demanda es asistida a través del anillo ibérico). España además ha “resucitado” muchos molinos hidráulicos antiguos, dotándolos de nuevos equipamientos para generar energía hidráulica y agregarla a la red (algo parecido se quiere hacer hoy en Uruguay).

En Argentina se ha avanzado además sustancialmente al comprometerse el gobierno con la instalación del parque eólico de la Patagonia con una capacidad de 300 MW (prácticamente el 60 % de la capacidad de generación de las centrales térmicas con las que cuenta nuestro país). La Asociación Argentina de Eólica informa un proyecto muy importante en La Patagonia, en Pico Truncado Santa Cruz, orientado a la producción de hidrógeno a partir de electricidad eólica. Este parque eólico se está usando además en coordinación con capitales privados para la generación electrolítica de hidrógeno y su estiba en tubos de hidruros u otras formas de almacenamiento estables y seguras, lo que permite la entrada a nivel comercial de la otra tecnología más importante: la de las celdas de hidrógeno.

... “La tecnología relacionada con la generación de electricidad por procesos fotovoltaicos (paneles solares) ha tenido grandes avances. Su costo unitario de potencia se ha reducido más de 20 veces desde 1973, al pasar de 200 a 10 dólares por watt. Esto ha permitido que el uso de esta tecnología se haya generalizado y que se tengan expectativas de mayores reducciones en su precio, lo que la coloca en el umbral de aplicaciones masivas”...

... “En 1999, la producción de celdas fotovoltaicas a escala mundial prácticamente alcanzó la marca de los 200 MW por año, lo que representó un crecimiento de 29% con respecto a 1998. También en 1999, la capacidad instalada acumulada en la Comunidad Europea excedió los 123 MW. Actualmente, e impulsado por un mercado nacional dinámico, Japón supera a los Estados Unidos como líder productor de celdas fotovoltaicas con 80 MW por año”...

… “Con un estimado de 14,000 MW de capacidad instalada alrededor del mundo, la biomasa es la mayor fuente de potencia para generación de energía eléctrica con energías renovables, después de la hidroeléctrica. Estados Unidos es el más grande generador de potencia con biomasa con 7,000 MW instalados. Las expectativas de crecimiento de la generación con biomasa alrededor del mundo son de más de 30,000 MW para el año 2020. China y la India son considerados candidatos para instalar sistemas con biomasa de manera masiva. Las estimaciones muestran que para el 2015 China deberá tener entre 3,500 y 4,100 MW instalados, y la India entre 1,400 y 1,700 MW. Esto representa un crecimiento acelerado de sus niveles actuales de capacidad instalada de 154 y 59 MW respectivamente”.

“Otros países que muestran un promisorio crecimiento por la variedad de sus sistemas de biomasa son Brasil, Malasia, Filipinas, Indonesia, Australia, Canadá, Inglaterra, Alemania y Francia.”

Según los extranjeros visitantes al Plenario Iberoamericano, en la CEU, en el 2005 el combustible usado en transporte contendrá un 2 % de biocombustible y la apuesta es a que en el 2010 el biocombustible sea responsable del 5.7 % de la mezcla ofrecida. En EEUU está habilitada la mezcla de alcohol carburante al 30 % en las gasolinas.

Por otra parte, la informática y los sistemas de control automáticos han permitido crear productos que permiten combinar tecnologías aprovechando los puntos fuertes y momentos oportunos de aplicación de cada una y evitando las situaciones donde las tecnologías no dan buenos rendimientos. En Brasil y en Argentina (por citar ejemplos regionales ya que lo mismo ocurre en Europa, EEUU y otros), están a la venta centrales domiciliarias basadas en la combinación de paneles solares con generadores eólicos, suplementados o no con  generadores que funcionan a base de biodiesel o alcohol, que entran en funcionamiento uno u otro en el momento de mejor rendimiento de cada tecnología, unificados a través de baterías y controlado el conjunto por un microprocesador al que le llegan datos de una minicentral meteorológica. También están en desarrollo en diversos países las celdas de hidrógeno, que permiten almacenar la energía obtenida del sol o del viento produciendo hidrógeno para gastarlo cuando no hay sol o viento.

Pero a pesar de las noticias optimistas y el crecimiento que se ve en la región y el mundo, la hora de las energías complementarias para el Uruguay aún no ha llegado y demorará bastante a menos que el Estado intervenga más intensamente creando condiciones favorables para el desarrollo de los negocios que permitan la importación, distribución y venta de estas tecnologías y más adelante, la aparición de empresas nacionales que desarrollen el rubro. Solo a través de un actor significativo es posible acelerar el paso en la incorporación de las energías complementarias a nivel del consumidor final.

El Estado debe intervenir

La propuesta que se comienza a desarrollar a continuación parte de un fuerte involucramiento del Estado en el desarrollo de cambios radicales en la matriz energética del país, dando entrada a las energías complementarias en el menor tiempo posible. Esta línea estratégica requiere que el Estado de un paso importante en la eliminación de los impedimentos que hoy existen para la participación comunitaria en la generación de energía. Por tanto, todo comienza por revisar el concepto de soberanía en la generación de energía. Debe reformarse la reglamentación existente de forma de permitir y eventualmente subsidiar la generación de energía a nivel domiciliario e industrial, permitiendo la cogeneración de los consumidores pequeños y medianos (no sólo los grandes)  para cubrir sus necesidades e incluso para vender energía a la red de UTE. Una vez logrado el marco legal y las reglamentaciones necesarias, comienza la actividad comercial concreta, donde también el Estado debe actuar con decisión. Deben enviarse señales claras a los empresarios privados y al mercado consumidor. Existen suficientes antecedentes hoy, por ejemplo en España o Israel, donde se da esta intervención estatal. Pero también el Estado uruguayo tiene algunos antecedentes en otras áreas, que nos proponemos presentar como modelo, sin profundizar en los detalles, por falta de conocimientos específicos en la materia.

Cuando a mediados de los 90 la tecnología de los teléfonos móviles o celulares estuvo “pronta”, es decir, estuvo no sólo tecnológicamente madura sino también comercialmente en condiciones de expandirse por el mundo, ANTEL reconoció la necesidad de estar presente en ese mercado, para aprovechar una oportunidad y para prevenir el abuso monopólico de las empresas extranjeras. De igual forma, en el mercado de los servicios de datos, la estructura inicial de ANTEL no era adecuada. Así se crearon como nuevas empresas, ANCEL y ANTEL DATA, con el cometido de participar exitosamente en el desarrollo local de estos mercados.

Estas empresas se especializaron en el negocio de comercializar las nuevas tecnologías. Sus directorios seleccionaron el personal necesario, desarrollaron sus Planes de Negocios y en definitiva, compitieron y compiten con bastante éxito, en un mercado nuevo que se desarrolló a partir de la participación de las empresas estatales y las privadas que ingresaron a nuestro país y todos ellos dinamizaron una realidad que fue necesario reglamentar y crear la legislación adecuada. No es intención de este artículo analizar que tan bien o mal se cumplieron estos objetivos, simplemente indicar que el Estado una vez definida una política, es completamente capaz de desarrollar campos absolutamente nuevos por la vía de la interacción de las actividades propias y las de privados, campos que se crean a partir de la disponibilidad de nuevas tecnologías, creadas fuera de fronteras.

También UTE ha realizado incursiones en el pasado en actividades que es necesario evaluar más detenidamente. A fines de los noventa y en un momento en que existía superávit de energía y que se visualizaba el futuro como promisorio para el crecimiento del consumo interno de electricidad, asociado a la existencia de disponibilidad de crédito al consumo, UTE realizó una intensa campaña de apoyo a la compra de electrodomésticos, permitiendo el financiamiento de cocinas eléctricas, calefones, aparatos de aire acondicionado y demás, que se compraban en las casas de electrodomésticos de plaza. Esta experiencia puede ser aprovechada por quienes tengan a su cargo la comercialización de generadores domiciliarios o equipos de aprovechamiento de energía térmica a nivel domiciliario.

Este camino es el que se propone seguir para el desarrollo de las energías complementarias.

La creación de ANEC y algunos elementos para justificar su funcionamiento

Como las tecnologías que se proponen se caracterizan por el hecho de que sus rendimientos no dan grandes ventajas por contar con grandes centrales de generación sino que la generación puede estar distribuida en cada hogar, en cada local comercial, entonces estamos frente a un tipo de negocio que es esencialmente distinto al que está acostumbrado a manejar UTE y es necesario contar con una nueva organización que se especialice en las tecnologías que debe comercializar. UTE podrá participar también a través de los megaproyectos de parques eólicos o grandes captaciones de energía solar, de igual modo que hoy lo hace con las centrales hidroeléctricas pero lo hará desde su estructura de negocio y todos sus paradigmas vinculados a la generación y transmisión con alta eficiencia. Para la generación con menor eficiencia y su distribución en pequeña escala, que requiere la comercialización de miles de pequeños equipos, su instalación y la capacitación de sus usuarios, la estructura de UTE no es apta.

En base a esta línea de razonamiento, aparece como una opción interesante la de crear una nueva empresa estatal que denominaremos por el momento ANEC, Administración Nacional de Energías Complementarias. Además de la ley de creación de ANEC y la definición de sus objetivos, se necesitarán en forma paralela cambios en la legislación y las reglamentaciones existentes en relación con la capacidad de generación doméstica de energía, de forma de crear la necesidad y de promover la compra de equipamiento domiciliario de generación de energía y la posibilidad de generar en forma colectiva (para edificios de apartamentos, cooperativas de vivienda e incluso agrupaciones de vecinos que se pongan de acuerdo).

Esta nueva empresa estatal ANEC tendría a su cargo la creación de un mercado nacional para las energías complementarias, en competencia y colaboración con los privados que vean en este mercado las posibilidades de un futuro económico a través de la creación de la necesidad y la oportunidad del consumo de los nuevos bienes. El nivel de foco y dedicación que demanda esta actividad así como la visión del negocio y los paradigmas propios para desarrollarse exitosamente hacen que sea impensable que pueda funcionar dentro de una empresa como UTE o como ANCAP tal cual las conocemos hoy, la vemos mucho más parecida a ANCEL que a las otras.

Las áreas principales de actividad de ANEC serían desde esta perspectiva:

-          Financiamiento de investigaciones tanto técnicas como económicas, comerciales y logísticas que permitan colocar al Uruguay en el concierto de los países que desarrollan tecnología para generación distribuida de energía y, especialmente, que desarrollan know how relacionado con la comercialización de equipos y asesoramiento técnico para el mejor aprovechamiento de un mix de fuentes de generación.

-          Comercialización de equipos. Tal como hoy hace ANCEL, que comercializa aparatos celulares y genera productos diversos para usos de la telefonía celular acordes a cada segmento de mercado -tarjetas, contratos colectivos para empresas, etc.- así también ANEC podría comercializar equipos para generar energía solar, generadores eólicos, celdas domiciliarias de hidrógeno, generadores a base de biodiesel o alcohol carburante, centrales domiciliarias integradas, sistemas de calefacción a base de estufas solares o generadores de biogás para establecimientos rurales o generadores  pequeños que trabajen a base de fermentación de residuos orgánicos para locales gastronómicos, hospitales, o simplemente para microempresas que dispongan la producción de energía con destino a la venta de la misma a los vecinos. Y principalmente, ya que contamos con ciertas ventajas a punto de partida, comercializar el software de integración de fuentes de generación que permita controlar en forma amigable en el hogar o el comercio, la intercomunicación entre generadores diversos que se alternen en su punto óptimo de uso.

-          Búsqueda de proveedores. El hecho de contar con una red de comercialización importante, le permitirá a ANEC tener un interesante poder de compra y un importante poder de financiación, que se traducirá en capacidad de negociación por volúmenes frente a las compañías que desarrollan productos en el mundo. La gran variedad de tecnologías y la posibilidad de combinación que varias de ellas tienen, hacen imprescindible todo un trabajo de inteligencia comercial en relación con la búsqueda de proveedores confiables en el extranjero por un lado, y un trabajo de  ingeniería personalizada en proyectos que sean adecuados para cada segmento de clientes posible. También se genera en este marco la posibilidad de desarrollar proveedores locales sobre la base de licitaciones que den escala a los fabricantes que hoy no pueden ofrecer equipos a precios cuya amortización esté en un rango tal que la energía obtenida pueda ser competitiva con el costo de la tarifa actual de UTE.

-          Asesoramiento en proyectos de instalación. Los profesionales de ANEC pueden asesorar en proyectos de instalación de equipos generadores de energías complementarias en viviendas o incluso en nuevas edificaciones. También es esperable el desarrollo de un mercado de técnicos de instalación y proyectistas especializados privados que atiendan la demanda de instalaciones que se dispararía.

-          Generación de nuevas profesiones. Por lo anterior, estas actividades generarán nuevas especialidades a nivel de diseño, desarrollo, montajes e instalaciones y de mantenimiento que deberán ser regulados y/o autorizados, tarea en la cual ANEC puede colaborar coordinando con organizaciones de capacitación (Universidades, Escuelas Técnicas y otros).

-          Desarrollo del mercado mediante la promoción, la educación de los consumidores y las campañas publicitarias. El último beneficiario y motor de toda esta propuesta es, en definitiva, el consumidor final que puede transformarse en generador y proveedor de la línea de UTE, o por lo menos que puede no gastar la energía que UTE necesita para otros fines o que no puede generar. En este caso, las campañas se orientarán a incentivar el ingreso por la vía de la compra de equipos y su correcto uso, a esta modalidad de generación.

La participación de UTE, ANCAP y la  URSEA:

A cuenta de un estudio más importante de las variables económicas necesarias para  generar esta transformación y de un análisis de diferentes alternativas respecto a la estrategia de creación de la necesidad del consumo de tecnologías complementarias, se propone un modelo muy simple y probablemente limitado, a los efectos de ver cómo funcionaría:

La idea es promover la instalación de tecnologías complementarias adecuadas a cada situación domiciliaria concreta, a través de convenios con ANEC. Estos convenios incluirán la forma de medir la energía generada por los equipos incorporados y el consumo histórico del cliente, quien siempre contará con la posibilidad de tomar energía de la línea de UTE, por lo que deberá contarse con un doble contador (en forma similar al control de energía reactiva de las instalaciones industriales). Este sistema funciona hoy día en España, según fuera informado por el participante español al Plenario Iberoamericano. De este modo la tarifa de UTE discriminará la energía consumida proveniente de su servicio de transmisión de la consumida a partir de la generación propia. Por los quilowatts consumidos que fueron generados por la instalación propia, la tarifa de UTE cobrará un precio mucho menor, digamos el 50 % del precio del Kw. generado por UTE o directamente lo pagará, como se hace actualmente en España, donde se paga alrededor de 0.004 euros más el Kw. producido sobre el consumido de la red.

El monto obtenido por la cobranza del Kw. complementario se usará para amortizar el costo del equipo instalado. El resultado final es que el consumidor debe ver en corto tiempo una disminución en lo que hoy paga por energía a la vez que la UTE debe ver una disminución importante en la demanda domiciliaria de energía, que le permita prescindir de la generación por quema de combustibles fósiles y eventualmente, que le genere mayores volúmenes que pueda exportar o destinar a los grandes consumidores o a la exportación. Deben estudiarse bien las variables económicas para que el balance sea favorable para los intereses de los particulares y de UTE y a la vez, que sea atractivo para que más consumidores incorporen las energías complementarias. Por otra parte, ANEC debería obtener la rentabilidad que le permita autosustentarse y seguir desarrollando el mercado y generando nuevos proyectos. Es razonable prever un período de 10 años en que el Estado deba financiar parte de este proceso o directamente subsidiarlo. Los resultados se verán en forma inmediata cuando el precio del barril alcance valores superiores a los 100 dólares, lo cual ocurrirá probablemente en un plazo menor al previsto como amortización.

Por cierto que todo este proceso requeriría de una participación de las entidades financieras tanto nacionales como organismos internacionales de crédito, pero probablemente un proyecto con estos objetivos sea bien recibido.

También es pensable que el desarrollo de las investigaciones para la generación de hidrógeno siguiendo el modelo argentino esté en manos de ANCAP o de UTE, aunque también puede ser conveniente que lo haga ANEC o el propio Ministerio de Industria y  Energía a través de una nueva unidad ejecutora.

ANCAP también tiene un papel a jugar en la economía del hidrógeno. ANCAP podría constituirse en proveedor de este combustible. En caso de que ANCAP desarrollara esta posibilidad, es probable que el proceso de distribución de gas licuado sea sustituido gradualmente por la distribución de hidrógeno presurizado o almacenado químicamente en tubos de hidruros, para alimentar celdas de combustible. Este proceso cada vez tomará mayor parte del mercado a medida que la tecnología de celdas de combustible comience a quedar “pronta” para el uso domiciliario o el transporte.

 Toda la actividad propuesta para ANEC estaría regulada por la URSEA, lo que genera la posibilidad de que otros actores privados ingresen al mercado, atraídos por la creación de un mercado que dada la reglamentación a aprobarse, permitiría que inversores extranjeros participen de nuestro mercado como un lugar de testeo a baja escala de lo que puede ser la comercialización de estas tecnologías en un futuro que no es muy lejano.

A la URSEA y a la DNE del MIEM les corresponderá también participar en el proceso de regulación de este nuevo mercado.

Epílogo

El Uruguay eco inteligente requiere de buenas ideas, pero en general las buenas ideas sólo aparecen luego de un proceso de discusión y mejora. Proponer siempre es una tarea riesgosa. Espero que en lo planteado se encuentre algo que mañana pueda generar ideas concretas, útiles y aplicables. Debemos animarnos a pensar el futuro, de lo contrario otros nos marcarán la cancha con sus propuestas y sus desarrollos.

Apuesto además por un Compromiso Nacional por el Desarrollo de las Energías Complementarias. Un movimiento importante de gente que desde el gobierno y desde la sociedad civil, desde las universidades y la enseñanza básica, desde los empresarios y desde los consumidores, desde los vecinos y las autoridades municipales vaya construyendo la nueva matriz energética, sustituyendo al petróleo con cada vez más consumo inteligente de energías complementarias.

Algunos sitios interesantes:

Asociación Argentina de Hidrógeno             http://www.aah2.com.ar/links.htm

Asociación Argentina de Energía Eólica     http://www.argentinaeolica.org.ar

Asociación Santacruceña de Energías Renovables    http://www.aser-clp.net

Brasil H2 - A Era do Hidrogênio, das Energias Renováveis e das Células a Combustível                                                         http://www.celulaacombustivel.com.br/

Hydrogen Energy Network         http://www.h2net.org.uk

National Hydrogen Association    http://www.ttcorp.com/nha  

Norwegian Hydrogen Forum - Norsk Hydrogenforum    http://www.hydrogen.no    

Swedish Hydrogen Forum    http://www.h2forum.org

Centro de Estudios de Energía Solar http://www.censolar.es

 

 

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